jueves, 28 de febrero de 2013

La Censura de LimeWire


Es por orden de una jueza de Nueva York, que consideró que su servicio, que sigue operativo y accesible, es utilizado de forma mayoritariamente fraudulenta. Los usuarios que lo tienen instalado pueden seguir usándolo. La compañía dijo que presentará en breve un nuevo tipo de servicio musical.
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En una decisión judicial que LimeWire colgó en su página web y que impide el acceso, la jueza federal del Distrito Sur de Nueva York Kimba Wood estableció que esa compañía debía dejar de distribuir su software, porque abiertamente invita a la violación de la normativa vigente en materia de derechos de autor.

En su decisión, la jueza argumenta que la compañía incluso se publicita entre clientes de Napster, uno de los servicios pioneros para la distribución de archivos a través de redes "peer to peer" (P2P), que permite el intercambio gratuito de música sin servidores fijos.

Redes como esa ofrecen la posibilidad de que, con la ayuda de un software instalado en la computadora, un usuario pueda descargar archivos compartidos voluntariamente por otros particulares que están conectados a una misma red.

Esta prestación se encuentra en un limbo legal que ha sido denunciado reiteradamente por quienes argumentan que, en realidad, este intercambio es una manera encubierta de conseguir música (u otro tipo de archivos) sin pagar por ella y no una mera vía para compartir datos.

"Si bien esta no es nuestra vía ideal, esperamos trabajar con el sector de la música para avanzar", dijo LimeWire en un comunicado, al tiempo que su consejero delegado, George Searle, recordó que la decisión judicial sólo afecta al software de la compañía y que ésta "sigue abierta para otros negocios".

Al respecto, apuntó que su "equipo de técnicos y entusiastas de la música está creando un servicio de música digital completamente nuevo", del que aseguró que pronto se ofrecerán más noticias.

La compañía había sido denunciada ya por muchas empresas del sector como Sony Music Entertainment, Virgin Records America, Arista Records, Capitol Records y Warner Brothers Records, entre otras, y la jueza que lleva el caso ya había manifestado hace meses su opinión sobre el uso que se le estaba dando al software de LimeWire.

"Los demandantes han sufrido y seguirán sufriendo daños irreparables", afirma la jueza en su orden de 17 páginas sobre una demanda para la que ahora se deberán cuantificar los daños a través de un nuevo proceso judicial.

Aunque la decisión judicial establece la interrupción en la distribución del software, las computadoras que ya lo tuvieran instalado pueden seguir intercambiando archivos entre sí, al tiempo que existen otras vías para incorporarse a la red de esta compañía, así como a otras que ofrecen prestaciones similares.

En la notificación que aparece al tratar de acceder a la página de LimeWire aparece, además de un "link" a la decisión judicial, la advertencia de que "descargar o compartir sin autorización contenidos protegidos es ilegal".

Las trece compañías de discos demandan a la compañía de compartición de archivos Limewire por violación de los derechos de autor, por esa cantidad. Los daños llegan, según ellos, a una cifra que simplemente no tiene siquiera sentido en la cabeza de muchas personas, que viene a ser algo así como 5 veces la deuda nacional de los Estados Unidos.

La jueza de la corte de distrito federal de Manhattan, Kimba Wood, ve sin embargo las cosas diferentes. Ella etiquetó los daños que alegan las compañías demandantes como un “absurdo“, así como contraria a las leyes de los derechos de autor, en una opinión de unas 14 páginas.

Las compañías de discos, quien han demandado daños que van desde los 400 mil millones de dólares a los 75 billones, han argumentos que la Sección 504(c)(1) de la Ley de los Derechos de Autor les da derecho a exigir reposición de los daños por cada instancia de violación de los mismos, donde dos o más partes están involucradas.

Para un sitio popular como Limewire, el cual tiene miles de usuarios y millones de descargas, Wood dice que la interpretación de la ley es de esta manera: “si los demandantes fueran capaces de adherirse a la teoría de daños estatutaria predicada en el número de violaciones directas por trabajo, los daños podrían llegar a la cifra de billones“, escribió. “Como indica el acusado (Limewire), los demandantes sugieren un premio que es ‘más dinero’ que el que toda la industria musical ha logrado desde la invención del fonógrafo de Edison en 1877“.

Fuente: matuk

A todo esto existe una excepcion pues ya existe una version pirata del sofware que los estados Unidos clausuraron al igual que el sitio de LimeWire.

Hace pocos días nos enteramos de que LimeWire, uno de los mejores y más utilizados clientes P2P de todos los tiempos, se vio obligado a echar el cierre como consecuencia de la sentencia condenatoria emitida por el señor juez que instruía la causa abierta entre los responsables del software y la RIAA. Sin duda fueron malas noticias, pero tanto la RIAA como el señor juez cantaron victoria demasiado rápido ya que la idiosincrasia de la red le ha devuelto la vida a LimeWire cual ave Fénix.

A las pocas horas de que LimeWire dejara de distribuirse un grupo de usuarios de Internet con conocimientos en programación cogió el código de la última versión del programa que nos ocupa —publicado bajo la licencia GPL—, la 5.6 beta, y sobre ella crearon una nueva todavía más potente que la anterior bautizada con el nombre de LimeWire Pirate Edition.

En estos momentos LimeWire Pirate Edition ya se puede descargar vía BitTorrent (solo para Windows) y entre las mejoras encontramos que se han eliminado todas las dependencias que tenía el programa con los servidores de LimeWire LLC —gracias a lo que se pudieron desactivar todas las copias activas del software tras la sentencia que decía antes—, quitaron cualquier rastro de publicidad y para rematar la jugada todas las características de LimreWire Pro han sido activadas de forma gratuita (mayor velocidad de descarga, antivirus y mejoras en el motor de búsquedas).

Así que nuevamente ha quedado comprobado lo que ya se ha dicho hasta la saciedad pero la RIAA y demás no terminan de entender: debido a la propia naturaleza de Internet simple y llanamente es imposible terminar con el ecosistema P2P y cada nueva sentencia lo único que hace es potenciar todavía más ese ecosistema.

Lo sucedido con LimeWire es un muy buen ejemplo que respalda perfectamente la última afirmación del párrafo anterior. La RIAA consiguió que la justicia cerrara LimeWire, pero eso solamente ha servido para impulsar el nacimiento de LimeWire Pirate Edition, versión mejor que la anterior —con lo que si el grupo de hackers detrás de su desarrollo continúa manteniendo el proyecto en el futuro más personas de lo que ya lo hacían utilizarán el software— y prácticamente imposible de matar ya que uno, nadie sabe las identidades de los programadores, dos, se distribuye mediante BitTorrent, y tres, funciona sobre la red de distribución de archivos entre pares descentralizada Gnutella.

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