domingo, 6 de febrero de 2011

El dueno de la Luna


Descubri que la Luna tiene dueno.


Jenaro Gajardo Vera (n. 1919 en Traiguén, Provincia de Malleco - 1998 en Santo Domingo, Provincia de San Antonio) fue un excéntrico abogado, pintor y poeta chileno, conocido a partir del 25 de septiembre de 1953 como el legítimo dueño de la Luna.

En 1951, Jenaro se traslada a la ciudad de Talca para ejercer su profesión de abogado. En esa ciudad, crea la llamada Sociedad Telescópica Interplanetaria, cuyo fin era recibir a los primeros seres extraterrestres que eventualmente llegaran a la Tierra. Uno de los integrantes de esta Sociedad fue el reconocido Obispo Manuel Larraín Errázuriz, cuya participación consiguió mitigar las burlas y críticas hacia esta peculiar institución.

Para lograr su objetivo, publicó 3 avisos en el Diario Oficial, requisito que fija la Ley chilena para dar la oportunidad de que alguien que ya tuviera algún derecho sobre la Luna pudiera ejecerlo y como nadie lo hizo procedió a inscribirla como su propiedad en el Conservador de Bienes Raíces de Talca previo desembolso de 42.000 pesos chilenos de aquella época. Se oficializó la escritura el 25 de septiembre de 1954.

Ese día se presentó ante el Notario de Talca, César Jiménez Fuenzalida y pidió dejar constancia de que se declaraba dueño de la luna, para lo cual acreditaba que lo era desde antes de 1857 (fórmula legal utilizada en esos tiempos para sanear terrenos sin título de dominio) del satélite natural de la tierra, describiendo sus medidas y límites.

La escritura en cuestión a la letra dice:
Jenaro Gajardo Vera, abogado, es dueño, desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores, del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475.00 kilómetros, denominada Luna, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, Oriente y Poniente, espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es soltero.
Jenaro Gajardo Vera
Carné 1.487.45-K Ñuñoa
Talca, 25 de Septiembre de 1954.
Escritura legalizada

La noticia se masificó ágilmente, dándose a conocer a través de periódicos locales y luego internacionales. Cruzó así las fronteras del país, llegando a oídos del famoso animador del programa Sábado Gigante, Don Francisco (radicado en Estados Unidos), quien lo entrevistó en su programa.
En el año 1969, antes del alunizaje del Apolo XI, el presidente Richard Nixon envió un comunicado que se hizo llegar al abogado chileno a través de la embajada norteamericana en Santiago. El comunicado rezaba:
"Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece".
Richard Nixon, 1969.
A lo que Jenaro Gajardo Vera respondió;
"En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Walt Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor Presidente".
Jenaro Gajardo Vera, 1969.

Los motivos que tuvo para hacerlo pueden ser varios, si bien son conocidos popularmente solo 2 de ellos:
Hay quienes dicen que fue un acto poético de protesta con el cual quiso intervenir en la selección de los posibles habitantes del satélite. En sus planes estaba habitar un mundo sin violencia, envidia, odio ni vicios por el estilo, en otras palabras, su ideal altruista fue su gran motivación.
También existen quienes sostienen que él había comprado la Luna para poder formar parte del Club Social de Talca (Chile) para el cual era requisito de afiliación tener alguna propiedad en su haber.

Jenaro Gajardo dejó su Luna en testamento al pueblo chileno, expresándose de la siguiente manera en una notaría de Santiago de Chile:
"Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas."
Jenaro Gajardo Vera, 1998.
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